El género de la arquitectura
EL GÉNERO DE LA ARQUITECTURA
Yanguas
Álvarez de Toledo, Ana
Expresión
Gráfica Arquitectónica
Universidad de Sevilla
ayat@us.es
Resumen:
El ejercicio de las profesiones libres, en general, y de la
arquitectura en particular, exigen de una dedicación profesional que, en muchos
casos, va aparejada de un concepto del tiempo que es difícil de compaginar con
los horarios establecidos en el desarrollo de la vida regulada.
En el caso concreto de la arquitectura, además de esta
dedicación horaria citada, debe tenerse en consideración que la arquitectura
posee la condición de actividad creativa y que como tal implica, en sí misma,
la existencia en el proceso proyectual de una fase específica que es puramente
creadora. Esos inicios del proceso de proyecto habitan, pululan y bullen en la
mente creadora y la acompañan allá donde va, independientemente del lugar o de
la compañía, y no saben obedecer a horarios ni a calendarios.
Este texto indaga en estas circunstancias considerándolas
como punto de arranque para analizar la compatibilidad/ incompatibilidad del
ejercicio de la arquitectura en situación de coexistencia con la presencia de
cargas familiares.
La comunicación estudia la manera en cómo la aparición de
estas cargas, que implican dedicaciones horarias y afectivas importantes,
afectan al desarrollo del ejercicio de la profesión de las arquitectas y como
condicionan su vida laboral, derivando, incluso, el ejercicio de la
arquitectura hacia prácticas profesionales concretas que permitan conciliar y
simultanear los distintos roles socialmente asignados.
Se investigan, por último, las posibles relaciones
existentes entre la adquisición o ausencia de estos condicionantes con la
escasa presencia femenina en el panorama arquitectónico.
Índice:
I.
Premisas
II. Lo
específico de la arquitectura.
III. Profesión:
arquitecto. El desembarco de las arquitectas.
IV. Estado
actual. Arquitectas en España.
V. Investigación,
estudios y actuaciones en materia de arquitectura y género. VI Conciliación,
simultaneidad, superposiciones y prioridades
Palabras Clave:
Arquitectura
Género
Arquitecta
Arquitecto
El género de la arquitectura.
I. Premisas
“Estamos
acostumbrados a aceptar que el modo en que conocemos afecta al modo en que
vivimos. Pero no es tan frecuente lo inverso, o sea, que el modo en que vivimos
afecta al modo en que conocemos. La producción de un texto, es un proceso de
conocimiento en el que caben distintas dosis de repetición e innovación. Muchos
libros, y algunos de entre ellos meritorios, no son otra cosa que
recopilaciones ordenadas de otros textos, de cosas ya dichas. Incluso cabe a
algunos autores la habilidad de saber escuchar lo que otros dijeron bajito o
tan encubierto que apenas se les oyó, o de forzar diálogos entre textos ajenos
sin necesidad de modificarlos, haciendo brotar de ellos ante el lector lo que
sin ese contraste hubiera pasado desapercibido.
Sin
embargo, hay algunos raros proyectos intelectuales que se empeñan en hacer las
cosas al revés de lo común, y sitúan la experiencia de lo vivido en el punto de
arranque, al comienzo del proceso. En estos casos, el problema de la relación
entre el sujeto cognoscente y el objeto del conocimiento se plantea con toda
dureza. Puede hacerse explícito, consciente, o quedar soterrado, pero sus
efectos son decisivos sobre el modo en que se llega a conocer: arrastra y tira
de las categorías, de los focos de la luz, de los intereses que sostienen las indagaciones.”[1]
El contenido de esta ponencia sitúa la experiencia propia
como punto de arranque, como comienzo de la investigación, con el objetivo de
analizar el origen, los motivos y las causas que generan la situación objeto de
este estudio con la pretensión de intentar llegar a establecer unas
conclusiones que permitan adquirir una visión general de la cuestión estudiada.
Para sumergirse en el análisis se
considerarán las vivencias propias experimentadas en dos ámbitos distintos: el
personal y el profesional.
Desde el aspecto profesional se parte
de las premisas siguientes: haber estudiado la carrera de arquitectura, haber
obtenido el título de arquitecto, haber desarrollado el ejercicio libre de la
profesión y haber ejercido, y continuar ejerciendo, como docente de
arquitectura desde hace 20 años.
Desde el aspecto personal se parte de las premisas
siguientes: haber estado libre de cargas familiares hasta el año 2000 (doce
años de profesión), fecha en la que confluyen en escena, simultáneamente, dos
circunstancias significativas: embarazo, parto y maternidad y diagnóstico de
enfermedad neurológica degenerativa de la progenitora. La conjunción de las
premisas citadas originará un cambio radical en las circunstancias vitales
debidas a la aparición de cargas familiares de las que hasta entonces carecía.
Este texto confiere a estas circunstancias citadas el
carácter de detonantes para el análisis, para el estudio de la compatibilidad/
incompatibilidad del ejercicio de la arquitectura en situación de coexistencia
con la presencia de cargas familiares que implican dedicaciones horarias y
afectivas importantes.
Se indagará en la manera en cómo la aparición de cargas
familiares, las citadas o cualquier otra, afectan al desarrollo del ejercicio
de la profesión de las arquitectas, condicionando la vida laboral, y derivando,
en muchos casos, el ejercicio de la arquitectura hacia prácticas profesionales
concretas que permitan conciliar y simultanear los distintos roles socialmente
asignados.
II Lo específico de la arquitectura. La carrera de arquitectura
La arquitectura no pertenece en exclusiva a ningún campo de
los saberes actualmente constituidos: humanidades, ciencias técnicas y ciencias
sociales. Mientras que otras titulaciones se enmarcan exclusivamente dentro de
alguno de los tres campos citados, la arquitectura articula e integra
diferentes saberes [2].
Esta complejidad aglutinadora es, en gran medida, poco
conocida en ámbitos externos a la enseñanza de la arquitectura y al ejercicio
de la profesión, ya que el concepto al que denominamos arquitectura tiende a
asociarse exclusivamente con la fase última de su ejecución y/o construcción,[3]
Y se olvida, con frecuencia, la existencia de toda la fase previa que engloba
el desarrollo del proceso del proyecto arquitectónico previo, imprescindible
para que la arquitectura se materialice. Y olvidándose, también con frecuencia,
la complejidad que el proceso de proyecto engloba y las distintas fases que, a
su vez, contiene: análisis previo, ideación, conformación y configuración de la
idea, y tras ellas, la redacción de los documentos de proyecto: memorias,
cálculos, planos y documentación gráfica diversa.
Esa misma condición aglutinadora es la que complejiza el
desarrollo de la actividad que envuelve el proceso arquitectónico, tanto en su
fase de aprendizaje como en su desarrollo profesional. De manera que se
convierte desde sus inicios en una actividad absorbente, tanto en el sentido de
la cantidad de tiempo que es necesario invertir en el proceso de formación como
en la endogamia en las relaciones personales que ello genera y que tiene sus
inicios ya en la fase de aprendizaje en la Escuelas de Arquitectura y que se
continúa, en una gran mayoría de los casos, durante el ejercicio de la
profesión.
A este respecto, conscientes de la
dedicación que sus estudios exigen, dicen los estudiantes:
“Esto implica una forma concreta de aprender y de formarnos
que difiere mucho de otras titulaciones. Un ejemplo de ello es el tiempo que
los estudiantes pasamos en la escuela, en la que a menudo no encontramos los
recursos y espacios adecuados para desarrollar nuestra formación. ...aún hay
mucho camino por recorrer en este sentido y nuestra propuesta es que la
escuela se convierta en un espacio
activo y dinámico donde aprender arquitectura. Existen múltiples ejemplos de
casos como la Escuela Princeton, la AA de Londres, o la Escuela de Arquitectura
de Paris Val de Seine donde cada grupo encuentra en su clase un TALLER 24 HORAS
con impresoras, ploters, espacios de descanso propios...
Promoveremos en el claustro:
1
Defender las singularidades y necesidades específicas
de la formación de arquitectura en el claustro, tal y como ya son reconocidas
para otras titulaciones:
un estudiante = 1 mesa + taquilla + espacios de descanso
2
Un proyecto de reforma integral de la Etsas
adecuado a las formas de aprendizaje del EEES que permita una organización más
adecuada de la escuela donde los estudiantes encuentren un espacio real en la
clase y sin restricciones horarias para trabajar y hacer arquitectura”.[4]
Es decir, que los estudiantes, conscientes del esfuerzo y de la inversión de tiempo que necesitarán durante el desarrollo de sus estudios de arquitectura, incluyen en su programa electoral de representantes en el claustro de la Universidad de Sevilla, la necesidad de la existencia en la ETSAS de espacios utilizables 24 horas, poniendo como modelo lo que sucede en Escuelas de Arquitectura de Londres y París. Lo que deja patente las exigencias de tiempo que implica la carrera de arquitectura desde sus inicios y que los alumnos asumen para sí.
III. Profesión: arquitecto. El desembarco de las
arquitectas.
Profesión: arquitecto
La arquitectura ha sido una profesión tradicionalmente
masculina. La mujer era relegada a la artesanía, a la domesticidad, a lo
privado; es decir, al mundo del interior. Las vocaciones universitarias femeninas
eran inexistentes porque, entre otras cosas, para las mujeres estaba prohibido
el acceso a las aulas.
El desembarco de las arquitectas.
Será a comienzos del siglo XX cuando irrumpa en la sociedad
occidental un nuevo modelo de mujer. Este modelo vendrá definido por la
incorporación femenina a sectores culturales y de dedicación profesional
considerados hasta esa fecha casi exclusivamente del ámbito masculino.
Incluidas en dicho modelo aparecerán las primeras arquitectas, pioneras y
compañeras de viaje de las vanguardias. Esta situación se producirá de manera
simultánea a la nueva posibilidad que se concede a la mujer al permitirle el
acceso a las enseñanzas de formación, lo que podría recibir la denominación de:
"los espacios del saber".
Entre estas arquitectas pioneras se
encuentran: la irlandesa Eileen Gray, la finlandesa Aino Marsio Aalto, la
escocesa Margaret McDonald Mackintosh, la inglesa Allison Smithson, la francesa
Charlotte Perriand o la norteamericana Ray Eames.
Mujeres, todas ellas, que trabajaron
en asociación con sus compañeros arquitectos y cuyo reconocimiento profesional,
el reconocimiento de su trabajo arquitectónico, procede en gran medida de esa
circunstancia y sin la cual quizá ese reconocimiento nunca no les hubiera
llegado.
Así, Eileen Gray trabaja asociada a Jean Badovicci, Aino Marsio Aalto trabaja
asociada a Alvar Aalto, Margaret McDonald Mackintosh trabaja asociada a Charles
Rennie Mackintosh, Allison Smithson trabaja asociada a Peter Smithson,
Charlotte Perriand trabaja asociada a Le Corbusier y Ray Eames trabaja asociada
a Charles Eames.
Otras arquitectas pioneras, como Maïja Isola, Lily Reich y
Marianne Brandt, pertenecientes a la Bauhaus, y Margaret Kropoholler Staal,
Grethe Meyer, Nana Ditzel o Grete Schutte-Lihotzy, trabajaron de forma
independiente y no han llegado a alcanzar igual reconocimiento que sus colegas
que lo hacían en asociación con sus parejas arquitectos.
El caso de las españolas.
La primera arquitecta titulada en
España finaliza sus estudios el 15 de julio de 1936, unos días antes de que
estalle la guerra civil.
Matilde Ucelay nace en 1912,
perteneciente a un familia abierta y liberal, estudia el bachillerato en el
Instituto Escuela. Procede de una familia donde se vive un ambiente de interés por las bellas artes y
la literatura. Su padre es aficionado a la música, sobre todo a la ópera, donde
acuden todos juntos. Su madre, autodidacta, colabora con Federico G. Lorca en
teatro de ensayo. Se mueven en el ámbito intelectual y progresista madrileño de
los años 20.
Es brillante en sus estudios desde el
colegio y decide estudiar arquitectura, con firme vocación, en un momento en el
que no existen arquitectas en España. Estudia una carrera cuya duración es,
entonces, de siete años, incluidos las dos iniciales de ingreso. Por ser la
primera mujer que obtiene el título de arquitecto en España,- otras que
empezaron con ella, dejaron la carrera- sus compañeros le brindan un homenaje
en el Colegio de Arquitectos, al que asiste Amós Salvador, Ministro de la
Gobernación, así como otras destacadas figuras de la República. Este hecho le
invalidará para ejercer su profesión legalmente en los años posteriores al final
de la guerra, es por ellos que sus primeras obras están firmadas por algunos de
sus compañeros.
Cuenta que sus primeros clientes eran
extranjeros... "Se conoce que los españoles no se fiaban de mí..." ha
argumentado.
Se ha escrito de su ejercicio profesional: Matilde
trabajaba todo el día ("He trabajado mucho..."). Por la mañana acudía
a las obras, conduciendo ella misma su seiscientos, y por la tarde continuaba
trabajando en el estudio, situado dentro de su propio domicilio. Compaginaba,
como tantas otras arquitectas después de ella, su dedicación profesional con la
familia. Y trabajaba casi siempre en solitario hasta que, muchos años después,
puede hacerlo con uno de sus hijos al que inculca su amor por la profesión.
Tras la apertura iniciada por Ucelay, será en los años 60,
cuando algunas pioneras obtengan el título de arquitecto en las Escuelas de
Arquitectura españolas.
A partir de ese momento se ha ido produciendo una
incorporación gradual de las mujeres al mundo de la arquitectura, habiéndose
consolidado a partir del año 2003 a la entrada en la profesión de las mujeres,
cuya proporción sobre el total ha aumentado casi un punto por año". [5]
IV. El estado actual. Arquitectas en España.
Según datos del año 2008, en España: hay 13.978 arquitectas
colegiadas, lo que supone el 29% del total de los arquitectos colegiados. El
46% de los nuevos colegiados han sido mujeres, mientras que hace 10 años
representábamos aún el 32% de las nuevas incorporaciones.
Puede decirse que la profesión está compuesta de cuatro colectivos:
arquitectos liberales con estudio propio, arquitectos colaboradores y
asalariados, arquitectos vinculados a las administraciones públicas y docentes.
Para las mujeres es especialmente complicado estabilizarse
siguiendo la vía del estudio independiente. Sin embargo, están altamente
representadas en la categoría de colaboradores y asalariados. Este fenómeno se
explica en parte por la creciente incorporación de las mujeres jóvenes a la
profesión, y al hecho de que la vía más frecuente de acceso al ejercicio
profesional en los tramos iniciales de la carrera profesional sea la de
colaborador y/o asalariado.
En relación a los ingresos percibidos
por las arquitectas, según datos extraídos de la citada Encuesta sobre el
Estado de la Profesión ejecutada en el año de 2007, la tendencia es a que las
mujeres perciban ingresos más bajos:
el 51% de las arquitectas tienen una remuneración bruta
inferior a 30.000 €, mientras que entre los hombres este segmento de renta sólo
representa el 29%. Esta situación se enmarca en la tendencia revelada por la
encuesta del INE sobre Estructura Salarial de 2006, que señalaba que las
mujeres ganan aún un 26,3% menos que los hombres, lo que supone un ligero pero
escaso aumento de 2,6 puntos respecto de la situación en la última encuesta
(2002).Probablemente este factor esté, también, directamente relacionado con el
hecho de que el 30% de las mujeres se encuentran en régimen de
"colaboradoras" (17% entre los hombres), mientras que el 54% trabaja
por cuenta propia (74% entre los hombres).
Por otra parte, se comprueba la
escasa presencia de las mujeres en los Colegios de Arquitectos, en especial en
los puestos de responsabilidad y representación. Así, sobre el total de los
miembros de las Juntas Directivas de los Colegios y Demarcaciones, encontramos
que sólo el 21% son mujeres. La distribución en cada caso varía mucho, desde el
caso extraordinario de la Demarcación de Ferrol del Colegio de Arquitectos de
Galicia, donde los tres miembros de la Junta son mujeres, hasta los numerosos
casos opuestos de Sevilla, Baleares, Castilla y León Este, el COA Vasco Navarro
y algunos otros, donde no hay ninguna mujer en las Juntas directivas. En cuanto
a la función que desempeñan en las Juntas de los Colegios, encontramos gran
cantidad de Vocales, mientras que sólo 5 mujeres ostentan cargos de Decana o
Presidenta.
También es muy escasa su presencia en las Asambleas del
Consejo de Colegios de
Arquitectos, situándose en el 19%, si bien se ha producido
un notable incremento desde 1996 (entonces representaba un escaso 7,5%). En el
propio Consejo, no hay actualmente ninguna mujer entre el equipo de gobierno ni
en la Presidencia.
Es igualmente interesante estudiar la situación en las
Escuelas de Arquitectura. Por una parte, las alumnas representan ya el 46% de
las matriculadas y el 47% de las graduadas en el total de las escuelas
españolas, tanto públicas como privadas. Sin embargo, en los claustros de
profesores la situación es bien distinta.
Del total de los cinco departamentos incluidos [6]
en el estudio "Académicas en cifras" (2007) del Ministerio de
Educación y Ciencia, encontramos que hay tan sólo un 7% de catedráticas y un
20% de profesoras titulares. Es también alarmante la escasa presencia de
mujeres dirigiendo un Departamento o una Escuela de Arquitectura.
En el año en curso, 2009, curso académico 2008/2009, las
Escuelas de Arquitectura públicas con mayor número de alumnos, la Escuela
Técnica Superior de Arquitectura de Madrid y la Escuela Técnica Superior de
Arquitectura de Sevilla tienen igual o mayor número de alumnas que de alumnos
matriculados en sus primeros años de carrera y cada vez hay más mujeres
participando en esa hermosa profesión que es la arquitectura.
V Investigación, estudios y actuaciones en
materia de arquitectura y género.
Estudios sobre Arquitectura, Urbanismo,
Ciudad y género.
A
partir de 1980 se empieza a hablar en España de urbanismo desde la perspectiva
de género. Se organizan jornadas, conferencias, seminarios, investigaciones y
estudios elaborados por personas como Anna Bofill, Teresa Del Valle, Isabel
Segura, Rosa M. Dumenjó o Inés Sánchez de Madariaga, entre otras. Así, después
de años de esfuerzo, se elaboran propuestas de reconsideración del diseño y uso
de los espacios a través de la visión de las mujeres, concibiendo lugares
útiles, confortables, accesibles, seguros y estimulantes, pensados para toda la
ciudadanía.
Estos estudios han profundizado en los aspectos que atañen
a las consecuencias que ha producido la planificación y el diseño de espacios y
ciudades basados en un modelo androcéntrico. Dichas investigaciones han
perseguido y persiguen “encontrar un nuevo modelo social que equilibre la vida
laboral, la familiar y la personal repartiendo equitativamente cargas y
responsabilidades, derechos y responsabilidades, espacios y tiempos y
facilitando el reparto igualitario de los tiempos” [7],
entendiendo que: “mujeres y hombres necesitamos una ciudad igualitaria,
flexible y multifuncional. Una ciudad de lugares y no de sitios. Lugares donde
habitar y participar, lugares que nos acojan, que nos integren y den voz a toda
la ciudadanía.” 8.
Se promueve, para ello, un modelo de ciudad “sostenible de
espacios multiculturales, accesibles, que se adapte a las necesidades de niñas
y niños, personas dependientes, mujeres y hombres. Espacios que faciliten el
reparto igualitario de los tiempos para lograr con la participación de mujeres
y hombres, un mundo de igualdad”[8]
Es decir, se estudia la arquitectura como disciplina, como
actividad cuyo resultado provoca, o puede provocar, unas consecuencias no
deseadas, entendiendo que “la arquitectura es un arte íntimamente ligado a la
vida. La idea que se genera en un proyecto de arquitectura, lleva implícita una
intuición poética que, a través de un complicado proceso, se materializa en la
construcción de un lugar 10
y que “la arquitectura de la ciudad, los lugares construidos que la conforman,
condicionan en gran medida nuestras relaciones sociales, laborales y
personales.
Son referentes de nuestra memoria individual y colectiva y
constituyen el marco donde acontece la cotidianeidad de nuestros actos [9].
Para ello, “es necesario humanizar la cuidad para hacer más
fluidas las relaciones entre mujeres y hombres, relaciones que han de ser
igualitarias y no dependientes. Humanizar la ciudad es establecer acciones
positivas para dar voz a la mujer tanto profesional como ciudadana de a pie, en
relación constante con la vida. Pues, las mujeres tienen mucho que aportar en
su diseño, gestión y planificación.” 12
En el campo de la investigación cabe citar a la Universidad
Politécnica de Cataluña, donde se han
realizado investigaciones sobre género, arquitectura y urbanismo. Como ejemplo
enunciar el documento divulgativo titulado “Mujeres públicas, urbanismo y
género fruto de las investigaciones realizadas en los años 2006 y 2007, siendo
un proyecto que analizaba seis de las variables del tema: participación,
espacio público, equipamientos, movilidad, seguridad y vivienda.
Actuaciones e iniciativas en materia de
género y arquitectura
Desde el prisma de las iniciativas llevadas a cabo, ya
concretamente, en materia de arquitectura y género, desde diversos ámbitos,
institucionales o no, señalamos:
- La creación del foro: “la mujer
construye” instituido constituido como tal por un grupo de arquitectas en el
año 1995 y constituido en Asociación en el año 2002.
Como carta de presentación, en el año 2002, cuentan:
“La situación profesional de los
arquitectos, tanto en España como en el resto del mundo, atraviesa momentos
difíciles, por lo que consideramos de suma importancia desarrollar proyectos
colectivos, lejos del individualismo y la competitividad tan presentes en
nuestro día a día.
El momento histórico en el que
vivimos está comenzando a ceder la palabra a las mujeres en todos los ámbitos
profesionales, creándose nuevas corrientes de opinión que despiertan interés
por su singularidad. La necesidad de introducir nuevas visiones en torno al
diseño de la arquitectura y los espacios habitados, tema tratado con gran
interés tanto en ámbitos institucionales como sociales y a nivel de todos los
países de la Unión Europea, abre a las mujeres arquitectas, urbanistas y todas
las relacionadas con el mundo de la construcción, un campo de investigación de
grandes posibilidades. La evolución de la sociedad a una velocidad vertiginosa
no va acompañada de una evolución real de los modelos de los espacios en los
que se desarrolla la existencia, lo que provoca grandes contradicciones a la
hora de resolver las auténticas necesidades humanas.
El equipo de trabajo La Mujer Construye propone la creación
de esta asociación como una herramienta para la investigación y el desarrollo
de nuevas propuestas, avaladas por la experiencia de las arquitectas,
arquitectos y profesionales del espacio construido que la integren.
Se enfoca como una red virtual abierta, al objeto de
desarrollar un pensamiento basado en la aportación y no en la comparación, una
plataforma solidaria, en la que la arquitectura sea entendida como un motivo de
encuentro entre personas interesadas en participar de una manera activa en la
construcción de la sociedad que nos ha tocado vivir.”[10]
- El
Programa europeo URBAN, financiado a cargo de los Fondos de Desarrollo Regional
de la Unión Europea, cuyo Eje 3 contempla "la implantación de la
perspectiva de género", al objeto de evidenciar las diferentes realidades
de hombres y mujeres y cómo cada actuación afecta de manera desigual a unos y otras,
aunque pretendamos una aparente neutralidad.
- La X
Bienal de Arquitectura de Venecia. 2006
Que, sin duda, debe situarse entre
las actuaciones más significativas de la administración española que han
pretendido relacionar género y arquitectura. La X Bienal de Arquitectura de
Venecia, 2006 se celebró bajo el lema: Ciudades,
arquitectura y sociedad, y en ella, para representar a España, el
Ministerio de Vivienda español seleccionó a 100 mujeres, algunas de ellas
arquitectas, como representación de la sociedad urbana española.
La exposición y su contenido fueron simultáneamente
alabados, calificándolos de apuesta sumamente valiente[11]
y denostados, convirtiéndose la Ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo,
en blanco de críticas por haber iniciado una política progresista en el campo
de la vivienda, la arquitectura y el urbanismo, promoviendo unas condiciones
más justas.
La exposición constituyó una apuesta de la administración
española en el terreno de la igualdad de sexos y, en el campo de la
arquitectura, una discriminación positiva para hacer visibles a las mujeres
arquitectas. El comisario de los contenidos del pabellón español, Manuel
Blanco, catedrático de composición de la Escuela de Arquitectura de Madrid,
quien al ser interrogado por los periodistas: ¿Por qué ha recogido sólo la voz de las mujeres?, respondía: Salió de forma natural. El tema de la Bienal
este año son las ciudades. Yo empecé a darle vueltas a la cuestión, arranqué
del femenino las ciudades y pasé a que fueran las mujeres las que las
retrataran. Al fin y al cabo, durante siglos, las mujeres no han tenido ocasión
de hacer oír su voz.
Se supuso entonces que la citada
muestra marcaría un hito. Así puede entenderse desde el punto de vista de que
dio mucho que hablar: “Que sólo salgan mujeres habrá molestado a algunos que,
en cambio, encuentran tan normal que en muchos ámbitos y actividades únicamente
intervengan hombres.”, escribió Josep María Montaner, que concluyó su artículo
publicado en El PAIS exponiendo que: “la aportación española a la Bienal de
Venecia ha marcado un hito y ha dejado servida la polémica con una acción
admirable que anuncia que el siglo XXI será, en justicia y por suerte, cada vez
más de las mujeres.”
“El pabellón español es uno de los más satisfactorios
formalmente y, aunque incluye muchos buenos proyectos urbanos, el enfoque se
centra exclusivamente en la presencia de mujeres.
Presenta una serie de tres docenas de cajas de luz blancas,
cada una con una pantalla vertical de vídeo que muestra a una mujer por encima
de la cintura hablando de cuestiones urbanas. El comisario, Manuel Blanco Lage,
al estilo de Pedro Almodóvar, ha producido una versión exclusivamente femenina
de un mundo que está dominado normalmente por hombres, presentando a las
mujeres que trabajan como urbanistas, políticos, artistas, promotoras,
vendedoras ambulantes y, por supuesto, arquitectas.”, [12]escribió,
en cambio, Richard Ingersoll, en EL PAIS.
Dicen que la arquitecta Carme Pinós, cuya obra se expuso en
el pabellón español de la Bienal, comentó: “¡Todo
el mundo dice lo bien que salgo en el vídeo, pero parece que nadie se fija en
mi torre!" (la entonces recién terminada Torre Cube en Guadalajara,
México).
Y quizá este comentario de Pinós expresara la opinión
general del ámbito arquitectónico: que éste era el espíritu del conjunto de la
exposición y que el mismo restaba importancia al papel de la arquitectura.
Lo más reciente
Como cierre para el apartado V, se enumeran a continuación
algunas de las comunicaciones, cuya temática versa en torno a la arquitectura y
género, que han sido presentadas al Congreso de Arquitectos 2009 que se
celebrará en Valencia a principios de Junio de este año.[13]
Se reproducen en las notas al pie, algunos de los resúmenes
de las citadas comunicaciones, aquellos cuyo contenido es coincidente con el de
este texto, ya que algunos de ellas servirán para cerrar esta comunicación en
su último apartado. Los títulos de las comunicaciones y sus autores se
reproducen a continuación:
-La Arquitectura, Un Lugar para Las Mujeres. Inés Sánchez
de Madariaga[14]
-Situación y perspectiva de las arquitectas en el ejercicio
profesional. Patricia Molina Costa. [15]
-Como ser mujer arquitecto y… no morir en el intento. Zaida
Muxí Martínez, Ximena Covaleda. 19
-
Precariedad Arquitectónica o qué tienen en común
un trabajador emigrante y una joven arquitecta. Propuesta para una cartografía.
Mª Teresa Benito Magallón, Antonio Casas Cortés.
-
Mujer y Arquitectura: Mujer Sujeto y Objeto de
la Arquitectura. Carmen Espegel Alonso. 20
ARQUITECTAS Y ARQUITECTOS EN LOS ESCAPARATES DE LA
COMUNICACIÓN CULTURALMargarita de Luxán García de Diego,
Gloria Gómez Muñoz, Ana Vizcaíno de Luxán. 21
VI Conciliación, simultaneidad,
superposiciones y prioridades
“Hombres y mujeres no hacen arquitectura diferente, ni una es
mejor que otra. Hombres y mujeres perciben de distinta manera el espacio y su
entorno y eso impacta la producción arquitectónica.”22
Género
¿Qué significa el género?. Entenderemos como tal los roles
asignados por la sociedad a los sexos y no el significado asignado a sexo:
mujer y hombre. Estos roles asignan a las mujeres el cuidado de la reproducción
y de la vida privada y a los hombres la parte productiva y pública.
Dentro
de este panorama de asignaciones lo reproductivo y lo productivo reciben
diferentes valoraciones: lo productivo es considerado como “lo principal”, es
lo que se paga y valora; lo reproductivo no recibe igual valoración. Entonces,
si uno se coloca
Superposición y/o simultaneidad
¿Qué ocurre cuando en un mismo sujeto se superponen los dos
roles? ¿Quiénes suelen ser esos sujetos? Lo primero que sucede es que los
sujetos son en su mayoría mujeres. Mujeres que han ejercicio el rol productivo
en el ámbito de la arquitectura y que pasan a adquirir también el rol
reproductivo como un segundo rol añadido. Se superponen los dos roles, debiendo
establecerse, entonces, por las propias protagonistas una simultaneidad vital
mediante el establecimiento de prioridades que hagan posible la conciliación
entre todos los aspectos vitales.
Ya
hemos visto al hablar de las primeras arquitectas y del caso específico de la
arquitectura, al hablar de la carrera, como es frecuente que en esta
superposición de roles puede aparecer, además, otra situación específica que es
el ejercicio libre de la profesión en situación de colaboración con la pareja
también arquitecto. Lo que no hace sino complejizar, aún más si cabe, el
asunto.
Prioridades
Además de las prioridades vitales que cada arquitecta
establezca para poder conciliar en su propia existencia vital, laboral y
familiar,[16]
parece prioritario que desde el ámbito
ajeno al propiamente vital de cada arquitecta en particular, se realice un
estudio en profundidad sobre la situación de las mujeres en la profesión, que
recoja la manera en que se produce su incorporación al mundo laboral, su acceso
a puestos de responsabilidad y que incluya, también, la representatividad de la
mujer arquitecta así como la evolución de su carrera a lo largo de la vida
profesional. Es decir, un análisis exhaustivo que arroje las claves sobre la situación actual
del ejercicio profesional de la arquitectura que realizamos las arquitectas.
Se necesita iniciar un proceso que permita incorporar la
visión transversal del género a la organización de la profesión, creando un
marco estable para el impulso de la incorporación de las mujeres a las esferas
de decisión y representación de la profesión. Podríamos denominarlo como
proceso de visibilización de las
mujeres en la profesión, no ya desde el punto de vista de la incorporación al
ámbito profesional (fenómeno en rápida consolidación en los últimos años), sino
desde el del acceso a los puestos de representación y responsabilidad, es
decir, a las esferas de decisión y visibilidad. Todo ello con el objetivo de
hacer visibles las características diferenciales del ejercicio profesional del
colectivo de las mujeres, las dificultades específicas que se enfrentan, , los
principales campos de actividad profesional donde ejercen, las expectativas
profesionales a que aspiran y las prioridades que establecen.
Dicho estudio debe servir para iniciar un debate encaminado
a poner el tema en la agenda de los Colegios de Arquitectos, las Escuelas de
Arquitectura y las administraciones públicas. El objetivo es que la situación
de la mujer en la profesión se convierta en un debate público, de cara a
proponer medidas que conduzcan a una completa integración laboral y favorecer
así una incorporación plena de las mujeres arquitectas en todos los ámbitos de
la profesión, en condiciones de igualdad, especialmente en los puestos de
responsabilidad y toma de decisiones.
Resumen:[17]
En
el patio del colegio, Pedro se acercó a mi hijo Josetxu y le preguntó:
¿Tu
no tienes papá?
Si,
pero… es arquitecto, respondió Josetxu.
¡Vaya!……….
Pedro se quedó pensativo, me miró y
preguntó .
¿ Y tu madre? Es
arquitecta. ¡Ah!
¿ Qué porcentaje de alumnas entran cada año en la escuela
de arquitectura?
¿ Qué porcentaje de alumnas acaban cada año la carrera?
¿ Qué porcentaje de alumnas cursan doctorado?
¿ Qué porcentaje de alumnas acceden a becas durante el
grado y el posgrado? ¿ Qué posición ocupan las alumnas en el ranking de los
mejores expedientes académicos?
¿Qué porcentaje de arquitectas han presentado la tesis
doctoral en estos últimos años?
¿Qué porcentaje de profesores asociados mujeres hay en la
escuela?
¿Qué porcentaje de mujeres titulares hay en la escuela?
¿Qué porcentaje de mujeres catedráticas hay en la escuela?
¿Cuántas mujeres hay en la actual Dirección de la escuela?
¿Cuántas mujeres hay en la comisión de asesoramiento para
el Nuevo Plan de Estudios? Si la respuesta de las últimas preguntas ha sido
mayor de la unidad, ¿cuántas de ellas son menores de cincuenta años y/o tienen
hijos?
¿Quién fue el primer amargado que
dijo que, para ser un buen arquitecto, hay que serlo 24 horas?
¿Quién fue el imbécil que se lo creyó?
¿Quién
elaboró los criterios de la Aneca y la Acab para obtener evaluación y
acreditación positiva mediante docencia, investigación, transferencia,
movilidad, divulgación…?
Y tú,¿Qué vas a ser de mayor?, preguntó Pedro.
Jugador del barsa, pianista y…arquitecta. respondió
Josetxu
[1] Durán, María-Ángeles. Los
nuevos sujetos de la arquitectura. Sobre experiencias compartidas y ausencias,
en La ciudad compartida. Conocimiento,
afecto y uso. Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España.
Madrid, 1998
[2] Véase al respecto la
Directriz Europea para el Título de Arquitecto.
[3] En ese sentido, las
últimas reformas legislativas en materia de enseñanza han vuelto a reiterar la
existencia de este desconocimiento al agrupar en una rama única Ingeniería y
Arquitectura, , disciplinas que tienen en común en sus estudios, por ahora,
sólo algunas materias de ciencias de los primeros cursos: matemáticas y física,
para ser exactos. Ni siquiera la asignatura de química es común, ya que no se
estudia en la carrera de arquitectura, por mucho que los estudiantes de
bachillerato se vean obligados a elegirla en la opción del bachillerato
tecnológico.
[4] Extraído del programa
electoral elaborado por “Arquitectura con Claustro”, candidatura a
representantes de alumnos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura en el
Claustro de la Universidad de Sevilla en las elecciones del año en curso.
[5] Según datos recabados en
la “Encuesta sobre el estado de la profesión” realizada por la Fundación Caja
de Arquitectos en el año 2007, bajo la dirección del sociólogo Emilio Luque,
profesor de la Universidad Complutense de Madrid.
[6] En las áreas de Expresión
Gráfica, Composición, Construcción, Proyectos y Urbanismo.
[7] y 8. Jiménez Vilchez,
Teresa. Presentación, en Construir en
paridad. Ciudad, arquitectura, construcción y mujeres. Instituto andaluz de
la Mujer. Sevilla, 2004
[8] . y 10 García-Rosales
González-Fiero, Cristina. Introducción, en Construir
en paridad. Ciudad, arquitectura, construcción y mujeres. Instituto andaluz
de la Mujer. Sevilla, 2004
[9] y 12 García-Rosales
González-Fiero, Cristina. Introducción, en Construir
en paridad. Ciudad, arquitectura, construcción y mujeres. Instituto andaluz
de la Mujer. Sevilla, 2004
[10] En relación a la
asociación “La mujer construye” consúltese su página web:
www.lamujerconstruye.org
[11] Al respecto, véase el
artículo España da voz a las mujeres en
la Bienal de Arquitectura de Venecia. de
Josep María Montaner,
publicado en EL PAÍS el 9 Octubre de 2006
[12] Richard Ingersoll, Ciudades sin Arquitectura, en suplemento
Babelia, EL PAIS, 16 de septiembre de 2006
[13] Es de agradecer a la
organización del Congreso que a la hora de agrupar las comunicaciones haya
considerado la temática que han dado en denominar género, en la que se ubican
las que se citan a continuación. Al menos así figura en la página web del
Congreso. Aún no se sabe cómo se englobarán definitivamente una vez que se
publiquen las Actas.
[14] En cuyo resumen escribe:
Esta comunicación pretende
contribuir a ampliar el conocimiento de la situación de las mujeres en la
arquitectura en España, para lo cual hace una descripción cuantitativa de la
situación de las arquitectas en nuestro país, a partir de los datos disponibles.
De modo más breve, hace referencia a las principales causas que explican de la
escasa integración de las arquitectas en la profesión, y también, propone
algunas vías que podrían contribuir a mejorar la situación profesional de las
mujeres, cuya aplicación correspondería a administraciones públicas, colegios
profesionales, universidades, y empresas.
[15] En cuyo resumen escribe:
En los últimos años las arquitectas se han incorporado de
forma masiva a la profesión, como se desprende de la Encuesta sobre el Estado
de la Profesión de 2007, que señala que desde 2003, año de la anterior
encuesta, las mujeres se han incorporado a un ritmo de casi un punto por año.
Sin embargo, se comprueba la escasa presencia de mujeres en los puestos de
responsabilidad y toma de decisiones, tanto en los Colegios de arquitectos como
en otros espacios, como la Universidad. El objetivo de este estudio es conocer
la situación de las mujeres en la arquitectura e impulsar un proceso que
permita incorporar la visión transversal del género a la organización de la
profesión. Se trata de favorecer una incorporación
[16]
que me temo que todas sabemos ya cuales son...
[17] - Arquitectas –
Arquitectos. Atxu Amánn, comunicación presentada al Congreso de Arquitectos
2009
plena de las mujeres arquitectas en todos los ámbitos de la profesión, en condiciones de igualdad, especialmente en los puestos de responsabilidad y toma de decisiones, que son los espacios donde aún perviven las mayorías de hombres. Y para ello es fundamental conocer el estado de la cuestión.
19
Cuyo resumen dice:
Siendo mujer arquitecta. Los valores que jalonan nuestra formación, los sistemas de evaluación académicos y el sistema de trabajo han sido pensados desde la perspectiva masculina considerada neutra y universal. Sabemos que esto no es así, que es una perspectiva sesgada por la experiencia y apoyada en una cultura de siglos donde los valores imperantes son masculinos. Se propone explicar a través de los resultados obtenidos en una serie de entrevistas personales realizadas en el año 2005 a un grupo de arquitectas pertenecientes a las graduadas en los primeros 100 años de la ETSA Barcelona. A través de voces y experiencias individuales podemos detectar las limitaciones que tiene ejercer la profesión de la arquitectura siendo mujeres. Estas mujeres rondan los sesenta años, por ello afirmareis que esto ya ha cambiado, desgraciadamente no. Somos más mujeres en las etapas primeras de la profesión, pero no hay una presencia continuada ni igual posibilidad de visibilidad para las mujeres arquitectas que para los hombres.
20
RESUMEN
Mujer y arquitectura
La mujer como sujeto de la arquitectura
Las primeras mujeres arquitectos
Casa de la madre versus Casa del padre
La mujer como objeto de la arquitectura
Burguesía emergente e intimidad De la cocina al boudoir
21 En los ámbitos Internacionales, Nacionales y Locales, se realizan Congresos y Jornadas que tratan temas arquitectónicos generalistas o especializados, se promueven Exposiciones y Bienales, se dan Premios, se enseña en las Escuelas, se hacen Publicaciones, Libros y Revistas; en ellos se muestra la producción arquitectónica teórica y práctica.
En todos estos escaparates hay un jerarquizado esqueleto cultural que rechaza o escoge, soporta y enaltece las producciones que recibe para ser exhibidas. El esqueleto cultural puede parecer equilibrado, simplemente por ser suficiente en el pasado, pero habría que estudiar ahora su verdadero estado de salud, sus patologías, atrofias e hipertrofias y escoliosis que le han llevado a una postura retorcida que entorpece la visión completa del panorama arquitectónico.
Esta comunicación propone un análisis, con datos objetivos y ejemplos concretos, de realidades influyentes en la cultura arquitectónica, y de cómo se muestran al exterior la imagen y las producciones de las arquitectas y los arquitectos.
22 Zaida Muxi, en entrevista publicada en el número 44 de la Revista Su Casa, Costa Rica.
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